Estar sin ser visto. Sentir sin interrumpir.

Dicen que el buen fotógrafo debe pasar desapercibido.

Pero nosotros creemos algo distinto:
no se trata de ser invisible,
sino de estar tan dentro de la historia que los protagonistas te olvidan.

No porque no estés,
sino porque confían.

Porque saben que no venimos a dirigir nada.

Venimos a sentir con ellos.
A caminar a su lado.
A respirar el mismo instante.
A emocionarnos sin hacer ruido.

La magia ocurre cuando te invitan a vivir el momento y tú tienes la sensibilidad de registrarlo sin romperlo.
Sin interrumpirlo.
Sin convertirlo en pose.

Esta foto no fue pedida.
Fue vivida.
Y eso lo cambia todo.

Porque cuando el fotógrafo se funde con la escena, no se capturan imágenes…
se guardan memorias.

Carles Figuerola

Carles Figuerola

Creative Documentary Wedding Photography

http://www.carlesfiguerola.com
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Detalles que respiran.

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La diferencia está en la mirada.